FILOSOFÍA PARA NIÑOS: ¿ES ENSEÑAR CONTENIDOS FILOSÓFICOS O BRINDAR HERRAMIENTAS DE LA FILOSOFÍA AL NIÑO?
FILOSOFÍA PARA NIÑOS: ¿ES ENSEÑAR CONTENIDOS FILOSÓFICOS
O BRINDAR HERRAMIENTAS DE LA FILOSOFÍA AL NIÑO?
Por: Nabonazar Cogollo Ayala
INTRODUCCIÓN.
La
filosofía la entenderemos en el presente ensayo como la metaciencia que se estudia a sí misma, a la realidad en su conjunto
y a las demás ciencias; en pro de elucidar y aportar nuevos universos de comprensión, ante los
ingentes problemas que surgen en la realidad tanto a nivel macro como micro[1].
La filosofía es un espacio de conocimiento eminentemente racional, reflexivo,
discursivo y especulativo, en el cual la conciencia humana se libera de
ataduras y condicionamientos, para dar rienda suelta a aquellos interrogantes
que acucian al hombre como individuo y como especie, por ejemplo: ¿Qué es la
realidad? ¿Qué son las cosas? ¿Qué es el mundo, dónde empieza y hasta dónde van
sus fronteras? ¿Tiene acaso fronteras? ¿Qué es el ser humano? ¿Dónde se sitúa? ¿Qué
es la materia? ¿Qué son lo bueno y lo malo?, etc. Pocas veces la filosofía
aporta respuestas concretas a sus formidables preguntas, pero privilegia el
enorme valor de vencer el adormecimiento de la cotidianidad, recuperar la
capacidad de asombro y atreverse a preguntar, atreverse a abrir la grieta de la
inquietud entre lo que todo el mundo asume como previamente sabido y claro, al
menos no susceptible ser cuestionado. Entendemos por adormecimiento de la cotidianidad esa actitud generalizada que
suele venir una vez que se ha dejado de ser niño y se ha perdido la capacidad
de asombro (o al menos se ha disminuido), actitud aquella que lleva a la generalidad de las
personas a asumir las cosas y hechos de la realidad como entes y/o eventos conocidos, subsumibles en términos de pensamiento
y por tanto de conocimiento. Ejemplo.
Un niño entre 5 y 6 años se asombra y le pregunta a su desprevenido padre,
quien lo lleva de la mano a jugar un rato al parque más cercano, lo siguiente:
-Papi… ¿Por qué el cielo es azul?
El
padre se rasca la cabeza impaciente y piensa muy rápidamente… ¡Qué bobada!
Cualquiera sabe que el cielo es azul! ¡Vaya una pregunta más evidente esa! Su
respuesta –que en rigor no es una respuesta que tome en serio la pregunta, sino
una respuesta del tipo de… “No me
importunes con bobadas”, es del siguiente tenor:
-¡Porque es azul y punto!
La
pregunta del niño es enteramente válida y su validez se fundamenta en que se parte
del desconocimiento de la causa de un hecho de la realidad circundante, con el
cual la gente adulta ya está lo suficientemente familiarizada, como para
asumirla y/o aceptarla como normal, con un ser que es y que se conforma con su
ser de sí y con el cúmulo de sus atributos que se asumen alegremente como si le
fueran consubstanciales. Ahora
valoremos la respuesta dada a este niño desde el punto de vista pedagógico: ¿es
conveniente y adecuada dicha respuesta? Ciertamente no, toda vez que no
satisface la curiosidad germinal del infante y en su lugar da a entender, con
el ropaje autoritario propio del padre adulto, que hay ciertas cosas y/o
eventos sobre los cuales es mejor no preguntar mucho, porque todo sobre el
particular ya está dicho o al menos previamente establecido. El niño
probablemente se limitará en su preguntar futuro si por toda respuesta seguro
va a obtener una respuesta que no solo no satisface su curiosidad, sino que le
inhibe a seguir preguntando en el futuro.
1. ¿CÓMO
SE HA DE ENSEÑAR LA FILOSOFÍA PARA NIÑOS?
La niñez o infancia la
entendemos como esa etapa de la vida del ser humano, previa a la pre-adolescencia, en la cual la
conciencia explora el mundo, amplía sus procesos de adquisición del lenguaje,
por ende de nominación y referenciación
y ensaya a saber, a aprender y a moverse
en un mundo dominado por los adultos, pensado y organizado por ellos, normado por ellos. Según los estudiosos
de la infancia, esta se ubicaría entre los 2 y los 15 años de vida del ser
humano. Jean Piaget (1896 - 1980), el célebre psicólogo suizo, nos aporta una
clasificación general por edades para el
desarrollo de la mente en el niño[2], que nos permitimos
esquematizar en el siguiente cuadro, veamos:
NOMBRE DE LA ETAPA
|
CARACTERÍSTICAS
|
|
1° etapa:
0-2 años
|
SENSORIO-MOTORA
|
El
niño empieza a construir su percepción y experiencia del mundo. Se
desarrollan las acciones físico-motrices y las destrezas audio-visuales.
Memoria
y pensamiento empiezan a desarrollarse.
|
2° etapa:
2 – 7 años
|
PRE
OPERACIONAL
O PRE
OPERATORIO
|
Se
empieza a adquirir y posteriormente a afianzar el lenguaje y por ende las
estructuras simbólicas y simbolizantes del mundo. Es fuerte la intuición en
estos años y la tendencia egocéntrica.
|
3° etapa:
7 – 11
años
|
OPERACIONES
CONCRETAS
|
Hace
su aparición el pensamiento lógico-simbólico y las primeras abstracciones,
tanto a partir de la realidad como entre las propias ideas. Desarrolla
habilidades mentales como la reversabilidad y la inteligencia espacial y
temporal.
|
4° etapa:
11 – 15 años
|
OPERACIONES
FORMALES
|
El
cerebro humano desde los 12 años está capacitado para asumir operaciones de
abstracción de nivel superior, como la suma de grandes cantidades sin
necesidad de emplear dedos o cuentecillas de ábacos.
|
El
niño es un filósofo por naturaleza por cuanto pregunta, indaga por lo que no
sabe y anhela llenar su mente en formación, con respuestas que satisfagan su
inquisitiva curiosidad[3]. ¿Cómo se le ha de enseñar
filosofía a un niño? Estimulando su
capacidad de asombro y de búsqueda de respuestas acorde con el momento psico
biológico en el cual se encuentra. Ello no siempre es fácil, habida cuenta
que el infante tiende a tener atención dispersa en muchos casos, tiende a
distraerse, a jugar y a ser atraído por lo que sea animado, tenga colores
brillantes, sea o le parezca divertido, se mueva o sepa delicioso. Así las cosas, se le podría presentar a la
filosofía como una especie de jueguito,
que enseña a preguntar y a orientar bien esas
preguntas y sus correspondientes respuestas, de modo que la conciencia
quede relativamente satisfecha. Ello variaría, dependiendo del momento psico evolutivo
del chiquillo. A un niño entre 5 y 6 años, le presentaríamos la filosofía como
un juego en el que preguntamos,
miramos los pros y contras de ese
preguntar y finalmente respondemos (hasta donde ello sea posible). Miremos un
ejemplo concreto de cómo ello podría ser:
1.1. Caso hipotético: Profesor de filosofía para niños en un grado
de primero de primaria, con 12 a 15 niños, entre 5 y 6 años de edad[4].
PROFESOR:
¡Hola niños, buenos días! ¿Cómo están todos?
NIÑOS:
¡Bien profesor, gracias!
PROFESOR:
¡Me alegra muchísimo eso, mis niños! Bueno, hoy vamos a hablar de algo que
nuestra amiga la filosofía nos trae…
(Enseña un títere en su mano izquierda, que saluda y dice
lo siguiente)
TÍTERE:
¡Hola mis amiguitos! Me place mucho saludarlos, soy SOFÍA la Filosofía…
NIÑOS:
¡Hola Sofía! ¡Qué bueno tenerte con nosotros!
TÍTERE:
Gracias… Hoy les vengo a preguntar algo… ¿Saben ustedes que cosa serán CAUSA Y
EFECTO?
NIÑOS:
No Sofía… tenemos alguna idea, pero no nos es muy claro qué cosa sean esas
palabras…
TÍTERE:
Nuestro amigo el profesor Ernesto ha traído el día de hoy una pelotica de
caucho… ¿Cierto Ernesto?
PROFESOR:
Claro Sofía… Mírala…aquí está…
(Señala una pelota amarilla de caucho, con su mano
derecha)
TÍTERE: Pues bien Ernesto… a lo que vinimos…
arroja esa pelota contra esa pared opuesta de allá (el profesor lo hace, la
pelota pica al fondo y rebota de vuelta a la mano que la arrojó)… ¿Se dan
ustedes cuenta niños? ¿Qué acabó de suceder con esta pelota? ¿Quién alza la
mano y me lo quiere describir rápidamente?
ANA MARÍA: ¡Yo Sofía!
TÍTERE: Listo Ana María…anda, dinos… ¿qué
pasó con esa pelota?
ANA MARÍA: Que el profesor la arrojó contra
la pared del fondo del salón, la pelota picó en ella, rebotó y volvió a la mano
del profesor… ¡Genial!
TÍTERE: ¿Por qué te pareció genial ese hecho?
ANA MARÍA. Porque la pelota volvió
rápidamente a la mano que la había tirado.
TÍTERE: ¿Y a qué crees que se debió ello?
ANA MARÍA: Pues no sé, me imagino que al
caucho del que está hecha la pelota.
TÍTERE: ¡Exacto! ¿Qué sucedería si la pelota
no estuviera hecha de caucho elástico, sino de papel, por ejemplo?
ANA MARÍA: Me imagino que no rebotaría tanto
como en el primer caso…
TÍTERE: ¡Ernesto! Hagamos eso que la niña
acabó de decir…
(El profesor Ernesto
fabrica rápidamente una pelota con varias hojas de papel reciclado. Acto seguido
lanza esta nueva pelota contra la pared del fondo. Esta rebota solo un poco,
pero no como para volver hasta su mano)
TÍTERE: ¿Qué sucedió ahora en este segundo
caso? ¿Quién nos quiere colaborar? ¡Gracias por tus valiosos aportes, Ana
María…
JUAN CAMILO: ¡Yo Sofía, yo te respondo!
TÍTERE: ¡Muy bien Juanito, a ver dinos! ¿Qué
pasó con este segundo hecho en comparación con el primero?
JUAN CAMILO: Que la pelota de papel no rebotó
tanto como para volver a las manos del profesor. En cambio la de caucho, sí…
TÍTERE. Maravilloso, Juan Camilo… ¿A qué
crees que ello se deberá?
JUAN CAMILO: Pues yo creo que de pronto es
por el papel que por ser duro no rebota como si lo hace el caucho de la primera
bolita…
TÍTERE: ¡Maravilloso Juan Camilo! Qué
inteligente respuesta. Ahora niños, todos…escúchenme esto: CAUSA es lo que hace que algo se dé o se desencadene. Como por
ejemplo: la mano del profesor Ernesto es la CAUSA del movimiento de las pelotas
que hemos visto cómo se mueven. El movimiento de cada uno, cuando se dio, fue
la CONSECUENCIA, RESULTADO o también
llamada por algunos, el EFECTO. ¿Qué
es entonces CAUSA, en este caso? Lo que mueve. ¿Qué es EFECTO? El movimiento
mismo… ¿Sí lo ven claro, niños?
ANA TERESA: No Sofía eso a mí no me queda
claro… ¿Cómo así?... ¿La mano es causa y la pelota es efecto? ¿Fue que
cambiaron de nombre?
TÍTERE: ¡Qué interesante todo eso que dices!
Creo que hay una pequeña confusión con las palabras. Ya se las aclaro, niños.
Esta vez con el ejercicio concreto de las pelotas, nuevamente… Veamos. Miremos
todos, niños, otra vez: La mano derecha del profesor Ernesto va a lanzar la
pelotica de caucho, esta vez hacia arriba…
(El profesor arroja hacia arriba varias veces la pelota
de caucho, que por gravedad vuelve recibir en la palma de su mano, para
volverla a arrojar una y otra vez)
PROFESOR: A ver Sofía… explícame algo que yo
tampoco entiendo… ¿Qué son entonces CAUSA y EFECTO?
TÍTERE: Con el mayor gusto del mundo,
profesor. Mire profesor, miren todos: Causa en este caso es lo que mueve… miren.
Su mano, profesor, hace que una de esas pelotas se mueva… ¿Sí lo nota?
PROFESOR: Con toda claridad, Sofía…
TÍTERE: ¡Eso es! Ahora prosigamos haciendo
ese mismo movimiento… ¿Cuál es el resultado de su mano accionando hacia arriba
esa pelotica de caucho?
PROFESOR: Pues el resultado o EFECTO es que
la pelota se está moviendo, es decir, es el movimiento como tal.
TÍTERE: ¡Eso es! ¿Sí lo ven con claridad,
niños?
NIÑOS: ¡Sí Sofía, ahora te quedó más claro!
Al menos con ese ejemplo con la pelota de caucho…
1.2.
COMENTARIO. En el caso precedente lo que se intentaba explicar a este admirable
grupo de infantes entre 5 y 6 años, eran los conceptos filosófico-científicos
de causa y efecto. La causalidad
no es algo que sea pueda ver ni que sea inherente a las cosas o a los
fenómenos mismos, toda vez que la causalidad obedece a la regulación cognitiva
que la mente humana introduce en el mundo, para poder hacerlo más comprensible
y asimilable. Esto no es ciertamente fácil para un chiquillo ente 5 y 6 años y
no es su fundamentación ni definición teórica, precisamente, lo que se les
habría de explicar, porque ya tenemos sabido que la abstracción no es
precisamente una de las características de estos niños, dado su momento psico
evolutivo. Lo que se les enseñaría es el uso de dichos vocablos y su respectiva
aplicación a unos ciertos fenómenos físicos del mundo. De aquí derivamos entonces
varias lecciones muy interesantes, en términos de cómo impartir unos ciertos
contenidos o cómo motivar el desarrollo de unas ciertas habilidades o
destrezas, veamos:
1.2.1.
El proceso de enseñanza –aprendizaje debe
ser eminentemente lúdico, ameno y atractivo. Además debe variar de
estrategia cada 20 minutos, recordemos que los chicuelos entre 5 y 6 años se
cansan rápidamente y reclaman un cambio de actividad. Fatigarlos (al menos en
esta edad) no sería provechoso ni mucho menos conveniente. Estos cambios
metodológicos y de temas podrían ser más espaciados en los grupos de niños con
edades igual o superior a los 7 años.
1.2.2.
La metodología de aprendizaje debe ser
ampliamente recursiva y debe echar mano para ello, de la mayor cantidad de
elementos propedéuticos posibles, que afortunadamente con los recursos
tecnológicos actuales, se facilita enormemente su adquisición. Ejemplos de
dichos recursos podrían ser: videos, canciones, rondas infantiles, juegos en el
patio con lazos, pelotas, aros de plástico, conos de plástico, etc.
Pues
bien, debemos ahora abordar la siguiente pregunta metodológica: ¿Qué se le ha
de enseñar a los niños, en una propuesta curricular de filosofía para niños?
Ese es el eje temático central en el siguiente ítem, veamos.
2.
QUÉ SE HA DE ENSEÑAR EN FILOSOFÍA A LOS NIÑOS.
Se
parte para ello de la siguiente premisa: cualquier
elemento o manifestación tomada del universo cultural del niño, mediato o
inmediato, es susceptible de ser analizada y por tanto aprovechada en términos
filosóficos. Es además deseable que la asignatura de filosofía coadyuve
para que el niño comprenda de manera más amplia y elaborada los elementos
propios de su mundo circunvalante. Es así como se elabora y presenta la
siguiente propuesta tanto de herramientas filosóficas como de posibles contenidos,
a desarrollar, del grado primero hasta el grado noveno de educación básica
secundaria.
(Ver anexo # 1: Propuesta Plan
Curricular General Filosofía Para Niños, del grado 1° hasta el grado 9° de
educación básica secundaria).
3. CONCLUSIÓN.
La
propuesta desarrollada y presentada en este ensayo, apunta en el sentido de
ofrecer a los niños y jóvenes, un programa de filosofía acorde con la realidad
cultural de los mismos, tanto mediata como inmediata, que no los enajene de
ella y que les aporte las herramientas teórico-prácticas suficientes para
decodificarlas, re-simbolizarlas y entenderlas mejor. Para ello se propone
tomar así mismo muestras representativas tanto de la poesía como de la paremiología, mitos y leyendas locales, debidamente
dosificadas acorde con los momentos psico evolutivos de cada grado, que aporten
una base cultural mínima, susceptible de ser analizada a partir del andamiaje
estructural y teórico que la filosofía aporta, con su respectivo aparato
crítico. La filosofía ha de ser un medio racional discursivo y analítico
expedito, que les permita a nuestros niños y jóvenes saber más de sí mismos
desde el aquí y el ahora de su
situación. Que les permita ahondar en su ethos,
su etnos y su geo determinación concreta; y que les permita así mismo asumir una
postura crítica ante la desmedida presión desarraigante y extranjerizante, que
día a día resisten nuestros jóvenes y niños, por parte de un extranjero que les
vende una idea falsa y espuria de sí mismos, en favor de la afirmación de los
grandes centros del poder euro-atlántico. La filosofía ha de apoyar el proyecto
de construcción de nuestra identidad latinoamericana, por encima de
nacionalismos localistas, con el énfasis en el ser de sí, en sí y para sí.
BIBLIOGRAFÍA
GÓMEZ, Mario Simón. Didáctica de la filosofía. Eds.
Universidad Santo Tomás de Aquino. Bogotá (Colombia), 1997
JASPERS,
Karl. La filosofía desde el punto de
vista de la existencia. Trad. José Gaos. Ed. F.C.E. México. 1978
MORA,
Ferrater. Filosofía. En: Diccionario de filosofía. Eds. Ariel.
Barcelona (España), 2001
PIAGET, Jean.
Seis estudios de psicología. Eds. Labor. Barcelona (España), 1992
THOMSON,
Garrett. Introducción a la práctica de la
filosofía. Trad. Pablo R. Arango Giraldo. Eds. Panamericana, Bogotá
(Colombia). 1998
ANEXOS
Anexo
# 1
Propuesta Plan Curricular General Filosofía
Para Niños, del grado 1° hasta el grado 9° de Educación Básica Secundaria
|
||
GRADO DE ESCOLARIDAD
|
Habilidades
y destrezas filosóficas a desarrollar
|
Posibles
contenidos a desarrollar
|
1°
5 - 6 años
|
-Análisis
observacional (hechos y fenómenos)
-Formulación
de preguntas
Análisis
preliminar de cuestiones sencillas (dividir el todo en sus partes
constitutivas)
-Análisis
verbal (palabras y proposiciones sencillas)
|
Conceptos o nociones de:
Causa
y efecto (Noción intuitiva de causalidad).
Todo
y parte (Noción intuitiva de integralidad de los entes y hechos).
Sentido
o significado
(uso
semántico de los vocablos, homonimia, sinonimia y antonimia)
Fases de la filosofía:
(1)
Preguntar
(2)
Analizar
(3)
Responder y argumentar[5]
|
2°
6 - 7 años
|
Procedimientos inductivos:
-Análisis
(descomposición del todo en sus partes)
-Observación
(concentración de la atención en uno o varios objetos u fenómenos)
-Experimentación
(observación provocada artificialmente)
Procedimientos deductivos:
Síntesis
(estudio o recomposición de las partes integradas de un todo)[6]
|
Conceptos o nociones de:
-Oraciones
y enunciados (La diferencia fundamental entre estos conceptos).
-Enunciados
fácticos.
-Enunciados
contrafácticos.
-Lexicón
o diccionario.
-Problema
filosófico.
-Pregunta
filosófica.
-Respuesta
filosófica.
|
3°
7- 8 años
|
Procedimientos inductivos:
-Generalizaciones
(Formulación de leyes a partir de hechos concretos de la realidad fenoménica)
-Observación
(Identificación, discriminación y descripción de las partes de un todo)
-Experimentación
(Análisis de experimentos controlados, identificar causas y consecuencias).
Procedimientos deductivos:
-Síntesis
(estudio o recomposición de las partes integradas de un todo
|
Conceptos o nociones de:
-Sinonimia,
antonimia y homonimia
-Cohiponimia
y supernonimia
-Mitos
y leyendas locales
-¿Qué
se busca o pretende explicar con ellos?
-Clasificación
general básica de los mitos
(1) Cosmogónicos
(2) Cosmológicos
(3) Antropogónicos
-Uso
del diccionario.
-Fuentes
de información y clasificación de las mismas.
-
Primarias y secundarias.
-Análisis
de las imágenes.
|
4°
8- 9 años
|
Procedimientos inductivos:
-Análisis.
-Observación.
-Experimentación.
-Comprobación.
-Ejemplificación.
-Generalización.
Procedimientos deductivos:
-Generalización.
-Síntesis.
-Definición.
-Comprobación.
-Aplicación.
-Síntesis.
|
Conceptos o nociones de:
-Lenguaje
poético y literario.
-¿Qué
es un poema?
-Caracterización
básica de un poema.
Estructura
verbal básica de un poema e intencionalidad del mismo.
-¿Qué
no es un poema?
-Poesía
y filosofía.
-El
símil o comparación.
-Hipérbole
versus caricatura.
-Lenguaje figurativo o figurado.
|
5°
9- 10 años
|
Procedimientos inductivos:
-Análisis.
-Observación.
-Experimentación.
-Comprobación.
-Ejemplificación.
-Generalización.
Procedimientos deductivos:
-Generalización.
-Síntesis.
-Definición.
-Comprobación.
-Aplicación.
-Síntesis.
|
Conceptos o nociones de:
-Lo
bueno versus lo malo.
-Lo
urgente versus lo importante.
-Lo
falso y lo mentiroso.
-Lo
petico versus lo moral.
-Dilemas
morales con problemas de la cotidianidad.
-El
ser de sí.
-El
ser para sí.
-El
ser necesario versus el ser contingente.
|
6°
10- 11 años
|
Procedimientos inductivos:
-Análisis.
-Observación.
-Experimentación.
-Comprobación.
-Ejemplificación.
-Generalización.
Procedimientos deductivos:
-Generalización.
-Síntesis.
-Definición.
-Comprobación.
-Aplicación.
-Síntesis.
|
Conceptos o nociones de:
4 tipos de proposiciones categóricas:
(Lógica
aristotélica)
Tipo
A: Todo A es B
Tipo
E: Ningún A es B
Tipo
I: Algún A es B
Tipo
O: Algún A no es B
-Describir:
¿Cómo es X?
-Definir:
¿Qué es X?
-Predecir:
¿Cómo serán X, Y, Z?
-Elaboración
de textos argumentativos básicos.
|
7°
11- 12 años
|
Procedimientos inductivos:
-Análisis.
-Observación.
-Experimentación.
-Comprobación.
-Ejemplificación.
-Generalización.
Procedimientos deductivos:
-Generalización.
-Síntesis.
-Definición.
-Comprobación.
-Aplicación.
-Síntesis.
|
Conceptos o nociones de:
Figuras
estilísticas o literarias:
-
Símil versus metáfora.
-
Alegoría
-
Hipérbole versus caricatura
-
Metonimia
-
Ironía
-
Prosopopeya o personificación.
Elaboración
de textos argumentativos básicos.
|
8°
12- 13 años
|
Procedimientos inductivos:
-Análisis.
-Observación.
-Experimentación.
-Comprobación.
-Ejemplificación.
-Generalización.
Procedimientos deductivos:
-Generalización.
-Síntesis.
-Definición.
-Comprobación.
-Aplicación.
-Síntesis.
|
Conceptos o nociones de:
Lógica
aristotélica o de silogismos.
-Silogismo.
-Partes
del silogismo.
-Modos
silogísticos.
-Figuras
silogísticas.
-Entimemas.
-Epiqueremas.
Teoría general de
las falacias.
-Tipos
de falacias.
-Elaboración
de textos argumentativos de mediana complejidad.
|
9°
14- 15 años
|
Procedimientos inductivos:
-Análisis.
-Observación.
-Experimentación.
-Comprobación.
-Ejemplificación.
-Generalización.
Procedimientos deductivos:
-Generalización.
-Síntesis.
-Definición.
-Comprobación.
-Aplicación.
-Síntesis.
|
Conceptos o nociones de:
Lógica
sentencial o de proposiciones:
-Proposición,
juicio, máxima y/o sentencia.
-Tipos
de proposiciones (clasificación).
-Simbolización
proposicional.
-Tabulación.
-Tautologías,
indeterminaciones y contradicciones.
-Modus
ponendo ponens.
-Modus
tollendo tollens.
-Modus
tollendo ponens.
-Modus
ponendo tollens.
-Elaboración
de textos argumentativos avanzados.
|
[1]
Ciertamente es un problema de marca mayor para la propia filosofía determinar
qué sea la filosofía, capítulo que ha sido denominado metafilosofía. En el
presente ensayo partimos de una caracterización básica del concepto de
filosofía, apoyándonos para ello en el concepto aportado por el historiador de
las ideas José Ferrater mora. Cf. MORA, Ferrater. Filosofía. En: Diccionario de
filosofía. Eds. Ariel. Barcelona (España), 2001. Vol. E-J. Págs. 1270 y ss.
[2]
Cf. PIAGET, Jean. Seis estudios de psicología. Eds. Labor.
Barcelona (España), 1992. Págs. 13 y ss.
[3]
Sobre este particular es muy interesante el planteamiento del filósofo alemán
Karl Jaspers. Cf. JASPERS, Karl. La
filosofía desde el punto de vista de la existencia. Trad. José Gaos. Ed.
F.C.E. México. 1978. Págs. 7 y ss.
[4]
Escrito ex professo para el presente
ensayo. DRA
[5]
Cf. THOMSON, Garrett. Introducción a la
práctica de la filosofía. Trad. Pablo R. Arango Giraldo. Eds. Panamericana,
Bogotá (Colombia). Págs. 18 y ss.
[6]
Cf. GÓMEZ, Mario Simón. Didáctica de la
filosofía. Eds. Universidad Santo Tomás de Aquino. Bogotá (Colombia), 1997.
Pág. 48

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